Nosotros tenemos este regalo de amor, pero es como una planta preciosa. No puedes solo aceptarla y abandonarla en la alacena o pensar que va a crecer por si sola. La tienes que seguir regando. Tienes que realmente cuidarla
viernes, 27 de agosto de 2010
Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario